Toros en Tlaxcala: A lo San Juan de la Cruz
No me fijé si el paseíllo lo anduvo con las cuentas de su rosario entrelazadas en los dedos y musitando con fervor las avemarías, pero supongo que lo hizo porque así lo acostumbra siempre. El firmante y compañía nos sentamos lejos del burladero de matadores, más allá de la puerta de arrastre en la muy bella plaza de toros de Tlaxcala, a la distancia se me escapó el gesto. (Crónica de José Antonio Luna)









