El pasado 21 de este mes se conmemora el 80 aniversario de la muerte de Rafael Guerra¬†Guerrita, el segundo Califa del toreo cordob√©s. Con este motivo les ofrecemos un fragmento del libro¬†¬ęCalifas de C√≥rdoba¬Ľ¬†del que es autor Alfredo Asensi. En el mismo recrea¬† como fue el momento en el que Guerrita decide retirarse del toreo. En una pr√≥xima entrega¬† asistiremos, con todo lujo de detalles, como fue la ceremonia del corte de la coleta y otras vivencias m√°s de este inmenso torero en la pluma viva y sencilla del amigo Asensi.

Jos√© Luis Cuevas.¬†Escalera del √Čxito¬†252

Madrid. Temporada de 1899.

Rafael Guerra Guerrita hace de nuevo el pase√≠llo en la plaza de Madrid. El √©xito alcanzado en su √ļltima comparecencia hace que suenen las palmas para √©l y Revete en el despegue de las cuadrillas. Pero la mala suerte llega cuando Agust√≠n Molina, su picador, mete medio metro de palo a un toro de C√°mara d√°ndole muerte. Guerrita, ajeno a este lance, es recriminado por la plaza. ¬°Despiertan sus cr√≠ticos! ¬°Ha llegado el momento de herir de nuevo! Los silbidos ensordecen la tarde. Caen al ruedo botellas amenazadoras. Una dura naranja impacta en la espalda del cordob√©s que acusa el golpe. Por la noche, en la fonda de do√Īa Gregoria, Guerrita, dolorido por dentro y por fuera- tiene un gran morat√≥n en la espalda- comenta con Torerito.

– Yo no atoreo m√°s en Madrid

– No digas eso, Rafa√©. En la pr√≥xima toca triunfo. Esto es as√≠. Y dile a Agust√≠n que mida m√°s a los toros, que el matador eres t√ļ.

– Esta gente no est√° a gusto si no se deja uno enganchar por el pecho

A pesar de ello, Guerrita debe de cumplir sus contratos. As√≠ el d√≠a 11 de Junio vuelve a Madrid, teniendo como compa√Īero a Antonio Fuentes y con toros de la ganadera Celsa Fontefrede.

Al llegar a la barrera un energ√ļmeno grita

¬°Guerrita, que ganas muchos cuartos, de modo que ten cuidado!

– Pero, hombre, si todav√≠a no hemos empezado- contesta Guerrita procurando no levantar mucho la voz- ¬°Qu√© pasa! ¬ŅNo le ha gustado como he hecho el pase√≠llo?

Р¡Como baje, te rajo! Рconcluyó el mentecato

A instancia de Torerito y Juan Molina, Guerrita se retira del lugar. A su primero, de nombre Moreno, le realiza una buena faena y es ovacionado. Su segundo, Almendrito, es un toro dif√≠cil. Al matar, como buenamente puede, renacen los odios y recibe una sonora pita y de nuevo caen botellas y naranjas al redondel. El tercero de su lote, llamado Gallardo es devuelto a los corrales saliendo en su lugar un ejemplar de Concha y Sierra, abierto de cuerna con el que vuelve a lucirse. Pero el p√ļblico no se entreg√≥ con el aplauso tanto como merec√≠a la faena. Al llegar a la barrera para tomar el estoque, con el semblante serio, susurra a Torerito mientras se seca el sudor.

– Te lo juro, Torerito. Voy a matar como nunca ese toro, para que toa esta gente se entere como se hace verdad. Ser√° el √ļltimo que me ver√°n matar

Entro en corto y por derecho enterrando el estoque en el morrillo de la res. Sintió una quemazón en la ingle derecha. El pitón que buscaba la vida se llevó solamente un trozo de la taleguilla. El toro, tambaleante, cae a los pies de su matador. Guerrita recoge la espada que le entrega Juan Molina.

Aplaude la plaza, sin calor. Se oyen algunos pitidos. Arrastrando la muleta por el albero, balanceando la espada en su mano derecha, Guerrita sonríe ladinamente. Nadie escuchó sus palabras.

РAdiós, Madrid, me alegro veros guenos. ¡Hasta nunca!

A pesar de que aquella misma noche Guerrita manifest√≥ a su amigo Pepe Bilbao ‚Äú No toreo m√°s en Madrid ni para el beneficio de Mar√≠a Santisima‚ÄĚ, el gran torero cordob√©s estaba dispuesto a cumplir su √ļltimo compromiso en esta plaza el d√≠a 19 de junio; pero una lesi√≥n toreando en Lisboa le impidi√≥ cumplir con este compromiso. Esta ausencia fue empleada en su contra por sus irreconciliables enemigos que trasladaron sus iras a otras plazas. La moda era meterse con Guerrita. Cansado de este tratamiento injusto, el d√≠a 15 de octubre en la plaza de toros de Zaragoza, al dar muerte el segundo de su lote, un toro llamado Lim√≥n, colorao, de la ganader√≠a de don Jorge D√≠az, con gesto sereno se acerca al puntillero:

РManué, no vayas a limpiar el estoque. Deja en él la sangre del animal. Y di en el desolladero que quiero la cabeza de este toro.

¬†¬ŅY eso, Rafa√©?

РDespués te enterarás en la fonda.

A media tarde, Guerrita hab√≠a mandado en la fonda que preparasen unos refrescos y algunas magdalenas. Reuni√≥ a su cuadrilla. Sus ojos estaban h√ļmedos.

– Quiero deciros que esto se acab√≥. Manu√©, vete ahora mismo a tel√©grafo y pon este telegrama, uno a Dolores, mi mujer, y otro a mi amigo Pepe Bilbao: Sus lo voy a leer, dice as√≠: ‚ÄúMa√Īana a las dose en C√≥rdoba me corto la coleta ‚ÄĚ

¬†¬°Pero, hombre, Rafa√©! –¬†Era la voz de Antonio, su hermano:-¬†¬ŅC√≥mo es que te vas as√≠?¬†-Y su voz son√≥ sin mucha convicci√≥n.

– Yo no me voy de los toros- dice Guerrita saltando como un resorte- me echan. O es que no lo est√°is viendo tarde tras tarde.

La cuadrilla, sin argumentos, abraz√≥ a su matador. Se abrazaron todos y repartieron sus emociones. Nadie habl√≥ en el tren desde Zaragoza a Madrid. All√≠, esperaba al torero su amigo Noval que le ofrece su casa para evitar encuentros inoportunos. Aquella misma noche sali√≥ Guerrita camino de C√≥rdoba en el mixto de Valencia y espera en Alcal√° de Henares el paso del expreso. A las siete de la ma√Īana llega a C√≥rdoba. Lo espera, emocionada, Dolores.

-¬°Qu√© alegr√≠a Rafael! ¬ŅEs de verdad, ahora?

– Ahora si, Dolores.¬†¬ŅMis hijos duermen?

– Si, duermen

¬†¬ŅC√≥mo est√° mi madre?

– Ya te lo puedes imaginar, emocionada como todos.

РVoy a dar una cabezadita, Dolores. Prepáralo todo. He citado a la cuadrilla, aquí, a las doce.

(Continuar√°)

 

Alfredo Asensi

Genio y figura: Rafael Guerra, como vistió de calle toda su vida. Foto Montilla

Rafael el Gallo, Joselito, Machaquito y Guerrita. Fotografiada titulada
¬ęLos cuatro ases del toreo¬Ľ. Fue tomada el 15 de noviembre de 1915 en
la sierra cordobesa, en la finca ¬ęSan Jos√© de Vista Alegre¬Ľ. Foto Montilla


Guerrita

GUERRITA CON  LA CUADRILLA