La moderna y actual plaza de toros de Villafranca de los Barros, no es el primer coso con que contó tan bella localidad pacense, toda vez que existen antecedentes recogidos en la prensa del año 1894, que en junio de dicho año se inauguró la plaza de toros de Villafranca de los Barros con la lidia de novillos de la ganadería de Alvaro Jaraquemada, vecino de Fregenal de la Sierra, por los novilleros Francisco Iglesias. “El Aparecido” y Francisco Suárez, “El Huérfano”.

Con un aforo de 5000 espectadores y un ruedo de 43 metros de diámetro, la Plaza Auditorio de reciente construcción, cuya obras comenzaron en el año 1987 bajo la dirección y supervi­sión del Arquitecto don Ángel Gamero, fue inaugurada, siendo alcalde de la ciudad don José Espinosa Bote, el día 18 de julio de 1992 con el siguiente cartel: toros de Gabriel Rojas para los diestros: Juan Antonio Ruiz, “Espartaco”, César Rincón y Miguel Báez, “Litri”. El primer toro en pisar el ruedo del coso villafranqués atendía por Paquetillo, y estaba herrado con el número 88.

Hecho curioso a destacar en esta moderna plaza de toros es que el palco presidencial está ubicado en los tendidos de sol. En esas condiciones, muchos serán los designados para presi­dir las corridas, y, pocos, muy pocos, los que acepten tan ostentoso cargo en plena solanera.

Lejos han quedado los tiempos del “Guerra”, cuando pregonaba por doquier, que las corridas de toros requerían sol y moscas.