Córdoba, 3º de feria: tarde de avisos y de ganas, muchas ganas

Desde los tiempos del extinto Centro Manolete, fundación creada para la promoción de los noveles cordobeses, e incluso desde mucho antes, la novillada sin picadores se ha convertido en un clásico de la feria taurina cordobesa. Habría que plantearse si este tipo de festejos, tiene cabida en un ciclo que hoy por hoy se hace muy largo. Está bien apoyar a los que empiezan, pero vista la pobre respuesta del público, habría que plantearse trasladar este festejo a otra fecha, o bien a otra hora, incluso en horario matinal los días de grandes corridas de relumbrón. (Crónica de Salvador Jiménez)

18º de San Isidro: Toros deslucidos y porfía torera inadecuada

Se lidiaron tres toros de la ganadería de Samuel Flores, corridos en primero, cuarto y quinto lugares, y tres Manuel López Flores en segundo, tercero y sexto turnos, de encaste Gomero Cívico. Devuelto el último de la tarde por flojo, salió un sobrero de Julio de la Puerta. Crónica de José Julio García – Fotogalería
Las Ventas, domingo 24 de mayo – 18º de abono de San Isidro

José Luis Moreno toca pelo en la segunda de Córdoba

Se anunciaba la primera corrida de toros de la feria de Córdoba, como la torista del ciclo. La afición de la ciudad de los Califas, ha quedado demostrado en numerosas ocasiones, que no acude a la plaza si no a otra cosa que divertirse. Por ello de un tiempo a esta parte, no le importa el pial que luzcan los toros. Solo le interesa que el festejo ofrezca garantías suficientes para su satisfacción. Con ello no quiero decir que a los cordobeses no les importe el toro. Tontos no son, quieren un toro integro, bravo y enrazado, pero le da igual que al cartel se le cuelgue la etiqueta del torismo mal entendido. Luego el juego de los toros de Marqués de Domecq vino a darles la razón. Toros desiguales en todo, menos en una cosa. Falta de raza. No con pretender una cosa, se consigue dicha pretensión. (Crónica de Salvador Jiménez)

Discreto arranque de la feria de Córdoba

Un año más Córdoba celebra su tradicional y ensolerada feria en honor de Nuestra Señora de la Salud. Un año más la Córdoba callada y sola de Lorca, que afirmó que la fiesta de los toros era la mal culta del mundo, se viste de luces. Córdoba es cuna de grandes toreros que marcaron etapas históricas en la tauromaquia. Por ello Córdoba, debe de recuperar ese prestigio y esa identidad perdida. Sacudirse de complejos y reivindicar el sitio que le corresponde en el planeta toro. (Crónica de Salvador Jiménez)